Tejido Social
Fortalece los vínculos entre personas y organizaciones: cuidado, convivencia, sanación del trauma colectivo y construcción de paz.
Cinco cuencos temáticos desde los que Rizoma teje territorio, con el agua como prioridad transversal.
Líneas de acción
Rizoma organiza su trabajo en cinco líneas o cuencos temáticos. No son compartimentos aislados: se entretejen entre sí y con la vida del territorio.
Fortalece los vínculos entre personas y organizaciones: cuidado, convivencia, sanación del trauma colectivo y construcción de paz.
Moviliza recursos desde la confianza, la transparencia y la reciprocidad, con participación real del territorio en las decisiones.
Acompaña procesos formativos, saberes propios y expresiones culturales que sostienen la identidad, la memoria y el aprendizaje colectivo.
Apoya la producción y el intercambio justo: transición hacia prácticas orgánicas, circuitos cortos y mercados locales que dignifiquen el trabajo campesino.
Cuida el agua, el bosque y el suelo; acompaña la mitigación del impacto ambiental de la infraestructura y la regeneración de los ecosistemas.
Prioridad transversal
El agua no es una línea más: es la prioridad transversal que atraviesa las cinco. La cuenca del río Arenal es la casa común de Rizoma, y su cuidado ordena cada decisión y cada proyecto.
Rizoma financia y acompaña la transición del campesinado convencional hacia prácticas orgánicas, contribuye a mitigar el impacto ambiental de la infraestructura y apoya la sanación del trauma colectivo y la construcción de paz. Sin estas tres apuestas, ninguna regeneración del territorio sería integral.
Rizoma es una fundación de segundo nivel: no compite con las organizaciones de base ni ejecuta proyectos en su lugar. Su papel es articular, fortalecer y abrir caminos de financiación para que las iniciativas locales crezcan con autonomía.